Un local de 95 m² llevaba más de ocho años cerrado y en estado de abandono: humedades, instalaciones inutilizables, solado partido y estructura de cubierta comprometida. Lo recuperamos completamente y lo convertimos en un espacio con estética industrial y acabados de alta calidad.
Antes y después
Cuando entramos por primera vez, el local presentaba humedades por capilaridad en toda la pared norte, el falso techo de escayola hundido en tres zonas, la instalación eléctrica completamente obsoleta —con cableado de aluminio de los años 70— y el solado de terrazo fisurado y manchado sin posibilidad de recuperación. El estado hacía necesaria una intervención integral.
Demolimos el falso techo completo, el solado existente y los revestimientos de paredes. Una vez a casco visto, tratamos los muros con mortero hidrófugo de saneado y barrera contra la humedad por capilaridad. Reforzamos las viguetas de cubierta comprometidas con perfiles de acero atornillados y realizamos el repicado y consolidación de los paramentos.
En lugar de ocultar la estructura, decidimos explotarla como recurso estético. Las viguetas de madera saneadas quedaron vistas y se trataron con aceite duro de lino en tono nogal. Los muros se dejaron en ladrillo visto con junta de mortero gris rejuntada, y la tabiquería nueva se ejecutó en bloque de hormigón pulido. El resultado es un espacio honesto, con textura y carácter.
Instalación eléctrica completa con tubo de acero visto —acorde con la estética industrial—, cuadro de protección de 40 A, iluminación con carril de focos LED negro mate y puntos de red ethernet. Fontanería en cobre con grifería negra mate. Suelo de microcemento gris antracita en dos capas con sellado epoxi satinado de alta resistencia.
El contraste entre el estado inicial y el resultado final es difícil de creer. El espacio, que durante años fue un problema y un pasivo para su propietario, se convirtió en un activo arrendable en apenas diez semanas. El estilo industrial moderno, combinado con materiales duraderos y un mantenimiento mínimo, lo hacen idóneo para hostelería, retail o espacio de trabajo creativo.